Conocimiento compartido para la competitividad global de Balears

 

 
 
 
 
 

Apostar por la sofisticación empresarial

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© El Económico · Última Hora divendres, 27 juliol 2018

 

 

Cualquier intento de mejorar la competitividad global de Balears no puede desligarse de la mejora continua y progresiva de los atributos y habilidades que atesora el tejido empresarial. Y es que situados en un escenario en el que la diferenciación cotiza al alza, la estrategia empresarial –la forma en que la empresa apuesta por satisfacer nuevos objetivos de rentabilidad– y la estrategia regional –la forma en que la sociedad apuesta por avanzar hacia nuevos objetivos de prosperidad– no pueden más que alinearse, indefectiblemente, en una visión compartida que tienda a la excelencia.

 

La evidencia empírica más reciente lo sostiene. Asomémonos por un momento a la escena global y contemplemos como los diez países con un tejido empresarial más sofisticado se encuentran entre los veinte países más competitivos del mundo, pues tienden a otorgar un peso específico notable a los impulsores de la eficiencia y la innovación en sus estrategias de posicionamiento competitivo. El binomio sofisticación empresarial-competitividad global trasciende, además, a otros binomios de gran trascendencia social y colectiva, dado que los diez países con un tejido empresarial más sofisticado se sitúan, a su vez, entre los veinte países más prósperos del planeta.

 

Si volvemos ahora la vista a Balears, resulta que la sofisticación de su tejido empresarial, si bien ha mejorado ligeramente durante el último sexenio, se mantiene por debajo de la media europea ocupando la posición 163 de un ranking formado por 264 regiones europeas y a una notable distancia de la región líder (48,9%), actualmente Londres y sus condados más próximos.

 

Por ello, convencidos de la importancia de apostar por la sofisticación empresarial como palanca de competitividad, IMPULSA BALEARS, fiel a su misión de facilitar la toma de decisiones de los agentes regionales, ha situado en el centro de la i|iniciativa ‘Dinámica empresarial’ una nueva herramienta, i|empresa, que permite aproximar la estructura, dinámica y gestión del tejido empresarial balear y, calibrar, así, las posibilidades para mejorar su grado de sofisticación.

 

Y es que abordar la mejora de la sofisticación empresarial, como vía para reforzar el rol transformador del tejido, supone asumir, de entrada, un importante reto de diversidad, pues las 93.067 unidades que conforman la estructura empresarial de Balears se adscriben a 232 segmentos distintos, atendiendo a su tamaño y actividad principal. Este reto de diversidad se pone de manifiesto a través de la marcada atomización que se extiende a lo largo de toda la estructura productiva en torno a la microempresa (95,6%), las unidades de menor dimensión (con menos de 10 o sin asalariados). Una atomización que, más allá del hándicap tradicionalmente asociado al acceso a recursos avanzados e internacionalización, hace que sea más difícil asegurar el impacto de la política económica, si bien, al mismo tiempo, aporta un alto grado de flexibilidad y diversidad que, de ser canalizado adecuadamente, puede derivar en mayores oportunidades de diferenciación.

 

Unas oportunidades que demandan iniciarse en la ambidestreza de explorar, fervientemente, nuevas fuentes de productividad relacionadas con la mejora de dos aspectos del tejido empresarial intrínsecamente relacionados: (i) la calidad de sus operaciones y estrategias individuales, una calidad que no se mide solo en términos de EBITDA; y (ii) la calidad de las redes empresariales que es capaz de tejer para identificar y forjar nuevas ventajas competitivas para sostener la futura generación de valor desde la alteración de la relación de fuerzas predominante entre acumulación y aprovechamiento del capital, el trabajo, la tecnología…

 

Y es que el tejido empresarial ha demostrado durante la actual fase de recuperación del ciclo que sabe producir más. Ahora, ha llegado el momento de apostar por producir mejor. Porque el cambio de ciclo, ahora más expansivo, facilita, pero no transforma. Y de ello depende el mantenimiento no solo de los resultados empresariales, sino también de los consensos sociales, y de la capacidad transformadora del tejido empresarial a favor de la competitividad balear.

 

 

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